CIERRA LOS OJOS

combofour

El 29 de enero de 2008, Tomás Lobo nos aconsejó la serie “Les Immobiles”, de Jean-Paul Four, que reivindica el cuerpo desnudo como vía de acceso a la verdadera intimidad.

Las luces lujosas, los cuerpos de escándalo, las miradas acrobáticas… La sucesión de fotógrafos que repiten una y otra vez el mismo esquema de erotismo de plexiglás es infinita, por lo que al final es difícil diferenciar a uno de otro. Uno de estos artistas es Jean-Paul Four. Se trata de un verdadero especialista en parafernalia fetichista y sadomasoquista, hasta ahora casi su única herramienta estética. Si no fuera por su último (y drástico) cambio de registro, no me hubiera fijado en él jamás. Navegando por Las insólitas aventuras del pez, me encontré con uno de sus trabajos más recientes, que recibe el título de “Les Immobiles” . Se trata de una serie de fotografías en las que hombres y mujeres de lo más corriente posan desnudos con los ojos cerrados. No importa la belleza, la edad, el peso o el sexo. Como recurso expresivo, no es el colmo de la originalidad, pero Four logra engatusarme con un juego divertido: ¿En qué estarán pensando estos seres anónimos al descubrirse ante la cámara? ¿Pensarán en el sexo? ¿En el amor? ¿En el dinero? ¿En el trabajo? ¿Pensarán en lo que pensará quien les acabe observando? El cuerpo se puede tocar, observar, recordar e incluso fotografiar. Puede ser objeto de análisis y estudio. Pero sacar a la luz los secretos del alma es una tarea que, al rebasar los límites de lo físico, da pie al engaño y a la confusión. Con esta obviedad juegan los inmóviles, con sus párpados como único disfraz. Sin restarle erotismo, esta obra transmite una quietud provocadora. Nada que ver con las damas lujuriosas de cuero, correaje y fusta con las que se suele entretener Jean-Paul Four. Salvando las distancias, esta sucesión relajada de caras, que parecen esconder una placentera introspección, tiene algo de las excitantes Chewing Girls de Clémence Veilhan. Al menos, existe cierto lenguaje compartido. Tanto Four como Veilhan ofrecen al espectador una reivindicación del cuerpo desnudo como vehículo para iniciar un estimulante recorrido hasta el fondo mismo de la intimidad y el deseo. El viaje promete ser apasionante. Solo es necesario abrir los ojos.

Hoy nos vamos a desnudar…

Yann Tiersen – Rue Des Cascades.mp3

Yann Tiersen – Ashes.mp3

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Acerca de cajadeloshilos

Somos tres carretes sin hilo. No tenemos ni presente, ni futuro. Sólo nos une el origen. Un pequeño gran bar zaragozano, donde entre cervezas y humos descubrimos que la ciudad deshilachada aburre. Que hay que coserla. Ahí nació todo. Quizá fue por una canción. O por una borrachera. O por la mirada expectante de Helena. El caso es que allí se encuentra el principio de nuestros desvaríos. El tiempo y la mala fe de algunos frustraron ese punto de encuentro. Pero no se perdió su espíritu y allá donde fuimos nos acompañó “La caja de los hilos”. Ahora volvemos a apuntar el rumbo. Solo necesitamos un hilo, un dedal, una aguja, un trapo viejo y un poco de habilidad. Si queréis colaborar con nosotros, nos podéis enviar vuestros textos a la dirección cajadeloshilos@gmail.com
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