SAN VALENTÍN

carli-hermes4El gran Amadeo Martillo también celebraba San Valentín, pero de una forma un tanto peculiar. Este texto se publicó en la vieja Caja el 14 de febrero de 2008.

Era gordita y fea. Se subió al taxi cargada con un inmenso ramo de rosas rojas y hablando atropelladamente a través del móvil. “Pues chica, que es un imbécil, que no da una. No sabes lo que me hizo el otro día, parece que está en la inopia…”, gritaba. En cuanto sentó su enorme culo en mi asiento trasero me puso el coche perdido de hojas y pétalos. Todo olía a flores. Me tuve que encender un cigarro. “A Independencia y rápido, que voy con prisa”, exigió. Arranqué el taxi despacio con la duda de si hoy sería un buen día para cometer un crimen. Seguía hablando sin parar y poniendo a caldo a alguien, supongo que a su novio. También supuse que el ramo se lo había regalado él, que le habría dicho que la quería mucho y que le gustaría estar siempre con ella. Seguro que se casan en mayo y se van de viaje de novios a la República Dominicana. Después ella volverá con la piel quemada y embarazada de dos meses. Tendrán un hijo, dos, quizá tres. Vivirán en un piso de segunda mano pequeño y oscuro. Ella seguirá engordando y él también. Se quedará calvo y solo se divertirá los fines de semana con las putas y el fútbol. Pasados los 50, se mirarán a la cara y tendrán ganas de estar muertos. Posiblemente, él la abandonará por una prostituta colombiana mientras que ella se irá a los reality shows de la televisión a contar su desgracia. O, mejor, quizá ella lo envenenará con dioxina y después se arrojará al patio interior. Ese sería un bonito final.

Aparqué el coche junto a la Librería General. “Son ocho euros”, dije mientras miraba el asqueroso ramo de flores. “¿A que huelen bien?”, preguntó. “Me las ha regalado mi novio por San Valentín, ¿sabe? Es que nos casamos en mayo y nos vamos a la República Dominicana…”. Recogí los ocho euros y le deseé suerte. Se fue dando un portazo. El taxi aún olía a rosas.

Carli Hermes es un fotógrafo especializado en publicidad y moda que ha trabajado para las más importantes marcas comerciales.

Un poco de amor…

James Brown – Love Me Tender.mp3

Anuncios

Acerca de cajadeloshilos

Somos tres carretes sin hilo. No tenemos ni presente, ni futuro. Sólo nos une el origen. Un pequeño gran bar zaragozano, donde entre cervezas y humos descubrimos que la ciudad deshilachada aburre. Que hay que coserla. Ahí nació todo. Quizá fue por una canción. O por una borrachera. O por la mirada expectante de Helena. El caso es que allí se encuentra el principio de nuestros desvaríos. El tiempo y la mala fe de algunos frustraron ese punto de encuentro. Pero no se perdió su espíritu y allá donde fuimos nos acompañó “La caja de los hilos”. Ahora volvemos a apuntar el rumbo. Solo necesitamos un hilo, un dedal, una aguja, un trapo viejo y un poco de habilidad. Si queréis colaborar con nosotros, nos podéis enviar vuestros textos a la dirección cajadeloshilos@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Palimpsestos y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s