HAY MIRADAS Y MIRADAS

1La vieja Caja tuvo una etapa fecunda en colaboraciones. Uno de los más activos fue Nascu, que el 7 de marzo de 2008 nos envió un texto sobre sus deseos e intereses sexuales. No sabemos si es ficción o recoge pasajes de su propia vida, pero eso es lo de menos. Aquí lo tenéis para disfrutarlo.

Cuando veo a un tío que me gusta (últimamente a todas horas, estoy fatal…), no puedo mantenerle la mirada. Eso me pasa mucho en mi ruta urbana de bici diaria, que en ocasiones repito varias veces en el mismo día (no por vicio, no seáis mal pensadas). Al llegar a Conde Aranda (¡sí!, voy invadiendo el carril bus, ¡qué pasa!), la archiconocida ahora como avenida de Marrakech me da un panorama perfecto desde la bici. Diviso a ambos lados de la calzada un desfile de hermosos hombres de tez oscura y unas miradas penetrantes en las que me dejaría perder… Uy que me embalo. Cuando me cruzo con alguien que me mantiene fija la mirada, me da así como un suspiro interno (¡qué marujo ma quedao!) y pienso que cualquier día me como a un abuelo suicida o una adolescente histérica por el piropo que le ha soltado el currela de turno.

En fin, ¿pero la cosa iba de miradas no? El otro día andaba conectado al mesenger, escribiéndome con un francés en inglés, bueno en “spanglish”. ¡Qué vergüenza!, ¡cuándo aprenderé de una vez inglés! En un momento determinado de la conversación, decidimos vernos las caras con las webcam, y para que te voy a contar. Al aparecer la imagen del chico, pensé dos cosas. Primero: no es lo que esperaba, bueno pero es majo e interesante. 2aY segundo: es argelino y tiene esas miradas que a mí tanto me atrapan, así que por momentos me empiezo a poner nervioso y me bloqueo, no me sale “nothing in english”, empiezo a intentar decirle algo y sólo me salen cosas sin sentido, paramos las cam y me siento como un adolescente. Por supuesto, el chico ya madurito no se anda con chiquitas y con mucha educación se despide. ¡Ay dios, pero así cómo voy a ligar!

Esto sería otro capítulo, pero viene a colación con lo que estamos hablando. Muchas veces me río yo solo en los vestuarios o en las duchas comunes, cuando descubro esa inocente mirada de comparación de tamaños. Por supuesto, no me río por ellos, sino por mí. En principio, el tamaño no es lo que más me importa, sino la ocasión tan propicia que me permite y me da la licencia para descaradamente darle un buen repaso al susodicho, aunque claro, lo políticamente correcto es decir que vas a nadar y que es un espacio “deserotizado”. ¡No me lo creo! ¡Que apague el ordenador ahora mismo quien no haya tenido una de estas miradas en un espacio de este tipo! Algunas pensaréis que estos espacios son el paraíso de los gays y las lesbianas, pues no creáis que es para tanto. Incluso en ocasiones me genera una tensión sexual que estoy deseando que no haya nadie o encontrarme en la ducha un dulce anciano (bueno aunque para otros…). Sin ir más lejos, hoy mismo que mi cabeza no podía dejar de pensar en lo mismo, al terminar de nadar me dirigía a darme una ducha. Aunque en pocas ocasiones, alguna vez me ha ocurrido: la erección incontrolada. Bueno, no estoy hablado de la gran empalmada, pero lo suficiente para que se perciba. Y es simplemente una reacción al cambio de temperatura del agua fría 5ba la cálida ducha. Al entrar veo que hay un hombre, por su aspecto diría que puede entender perfectamente, aunque no es mi tipo, pero de todas formas no es mi punto de atención, me preocupa más que se dé cuenta de que estoy morcillón, así que me coloco en la ducha que está más al extremo y le doy la espalda. Cuanto más trato de disimular, más pienso en lo mismo y la cosa aumenta, esta vez ni pensando en mierda (bueno aunque para otros…) consigo que me baje. Además tengo la sensación de que me está mirando y se ha dado cuenta y se va a acercar hacia mí, así que cierro los ojos y comienzo a darle compulsivamente al botón del agua. La imaginación va a mil y el empalme cada es mayor… De repente, oigo una puerta, para el agua, me giro y estoy solo en las duchas.

Paco y Manolo son pareja sentimental y artística, además de uno de los referentes de la fotografía gay. Su obra huye de la iluminación artificial y del retoque con Photoshop. Así descubren a unos hombres tan convencionales como excitantes. No os perdáis la revista Kink ni su blog. En la imagen que ilustra este post, Noel, Albert y Tó, de su serie “Common people”.

Nos estamos desbloqueando…

Air – Man Is Free.mp3

Air – Mr. Man.mp3

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Acerca de cajadeloshilos

Somos tres carretes sin hilo. No tenemos ni presente, ni futuro. Sólo nos une el origen. Un pequeño gran bar zaragozano, donde entre cervezas y humos descubrimos que la ciudad deshilachada aburre. Que hay que coserla. Ahí nació todo. Quizá fue por una canción. O por una borrachera. O por la mirada expectante de Helena. El caso es que allí se encuentra el principio de nuestros desvaríos. El tiempo y la mala fe de algunos frustraron ese punto de encuentro. Pero no se perdió su espíritu y allá donde fuimos nos acompañó “La caja de los hilos”. Ahora volvemos a apuntar el rumbo. Solo necesitamos un hilo, un dedal, una aguja, un trapo viejo y un poco de habilidad. Si queréis colaborar con nosotros, nos podéis enviar vuestros textos a la dirección cajadeloshilos@gmail.com
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