¡NO-HOMBRES!

drawing_sin7LaRubiaTonta nos envió el 25 de abril de 2008 una divertidísima carta de amor y humor. Cómo nos gusta esta rubia…

Mis muy queridos peliteñidos peligrosos:
Pues que hoy voy a hablar de los nombres de las personas porque el sábado por la noche me recomendaron buscarme un novio-perro y eso me hizo pensar no en los novios, tampoco en los perros, sino en cómo podría llamar yo a mi novio si, más croquetamente, fuera un perro. Ya me imagino diciendo:
“¡¡Chispitas!! ¡¡A cuatro patas!!”.

Y ahora ya os cuento lo que os quería contar, después de esta disgresión, o como sea.

Que resulta que yo cuando era niña decía que todos los nombres del mundo mundial eran feos, excepto el mío, que era -y es-, Ana. Y entonces pues me preguntaban: ¿Y cuando tengas hijos, cómo los vas a llamar? Y yo decía: “pues Ana”. “¿Y si son dos hijas lo que tienes, imagínate?”. “Pues Ana también, ¿no te lo estoy diciendo?”. “¿Y si fueran uno o dos hijos?”…

(Y entonces yo ya no sabía qué responder. Y no respondáis vosotros por mí, niños marranos).

Ea, que tengo las cosas tan claras como mi madre y además progenitora, que quería llamarme “Ana Cristina”, aunque después cambiara de idea y dijera: “Pues casi mejor que la vamos a bautizar -a esta criatura caída del cielo como una cagada de paloma- sólo como Ana; y así ya hay excusa para tener otro hijo, más bien una hija, y la llamamos Cristina”.

Y así pasó y todos felices.

Eso sí, que siempre pensaré que mis padres podrían haberse ahorrado el bautizo y el agua bautismal. Amén, mis muy peliteñidos peligrosos.

Y que yo pienso (en rubio, pero pienso) que a lo peor pues esto de los nombres es un problema:

A mi madre le gustaban los nombres Ana, Cristina y Juan y por eso tuvo sólo tres hijos. Pero resulta que a mí me gustan mayormente ocho nombres de personas humanas, ya no únicamente el mío. Así que como tenga que tener ocho hijos ya puedo empezar a buscar un novio-perro que me ponga las ocho semillitas pertinentes o que me compre las ocho cigüeñas pertinentes o que me lleve las ocho veces pertinentes a París (es que no me aclaro de cómo va todo esto).

Otro problema o mejor dicho problemón, y lo cuento porque todavía me queda un poco hasta llegar a los 3.000 caracteres, es que quiero tener un hijo negro, por lo menos. Y que para eso voy a tener que adoptar, eso me temo.

Pero el problemón no es ése, sino que mi hermana también quiere un hijo negro. No el mío, sino que cada una el suyo.

Así que nuestros hijos negros serán primos hermanos entre sí y nosotras seremos hermanas -seguiremos siéndolo- entre nosotras. Y la gente que nos vea dirá: ”Mira que primos hermanos tan negros y ricos y parecidos”. Y después dirán: “Mira qué dos hermanas tan blancas y parecidas”. Pero que cuando hagan la asociación madres-hijos se van a quedar un poco que ni sí, ni no.

bambis_lament_webY lo peor es que a mi hermana y a mí nos gustan los mismos ocho nombres, I swear. Así que ya os podéis imaginar qué rollo repollo y qué lío. Las madres, blancas; los novios, perros; los hijos, negros. Y TODOS LLAMADOS IGUAL.
En fin. Así que estamos en pelea continua por ver quién tiene los hijos antes para quedarse con los nombres. Y que no es por nada, pero ella ya ha encontrado su novio-perro.
Besos y amores y que estoy contenta porque con lo que se me va la olla a Camboya no me ha ido tan mal con los 3.000 caracteres.

Ana Manzana nos descubrió a Scott G. Brooks y ya no podemos prescindir de él. Surrealista, irónico y emocionante, este artista americano nos invita a conocer una parada de pequeños monstruos llenos de humanidad y belleza.

Quiero ser tu perro…

Iggy Pop & The Stooges – I Wanna Be Your Dog.mp3

Anuncios

Acerca de cajadeloshilos

Somos tres carretes sin hilo. No tenemos ni presente, ni futuro. Sólo nos une el origen. Un pequeño gran bar zaragozano, donde entre cervezas y humos descubrimos que la ciudad deshilachada aburre. Que hay que coserla. Ahí nació todo. Quizá fue por una canción. O por una borrachera. O por la mirada expectante de Helena. El caso es que allí se encuentra el principio de nuestros desvaríos. El tiempo y la mala fe de algunos frustraron ese punto de encuentro. Pero no se perdió su espíritu y allá donde fuimos nos acompañó “La caja de los hilos”. Ahora volvemos a apuntar el rumbo. Solo necesitamos un hilo, un dedal, una aguja, un trapo viejo y un poco de habilidad. Si queréis colaborar con nosotros, nos podéis enviar vuestros textos a la dirección cajadeloshilos@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Palimpsestos y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s