ENTRE LAS PIERNAS

gillesToya Tao nos abrió las piernas el 29 de abril de 2008 para que nos pudiéramos asomar a mirar. Gracias.

“Túmbate aquí con cuidado. Levanta un poco. Que la almohada quede justo debajo para que sea más fácil. Ahora abre las piernas. Así, muy bien. No te preocupes. No te hará daño. No es preciso que cierres los ojos. Mira, parece que es muy grande, pero en realidad no lo es. Sólo meteré la puntita. Pondré más crema. Está un poquito fría, pero ayudará a que resbale mejor. Abre bien las piernas. Así, eso es, muy bien. ¿Te duele? Bien. Un poco más…”.

Mientras su rígido y lubricado aparato recorría mi vagina yo sólo podía pensar en la lluvia que golpeaba los cristales y en la ropa que había tendido esa misma tarde. Deseé que terminara cuanto antes. Quizás todavía estuviese a tiempo de retirar las cosas del tendedor. No podía reprocharle su entrega, pero yo ya no era capaz de pensar en otra cosa que en mi ropa tendida.

Cerré los ojos, como para empujar el tiempo con los párpados, mientras su aparato empujaba mi vagina. Sólo habían transcurrido unos minutos, pero se me antojaron una eternidad.

Me incorporé y retiré con una toallita de papel el líquido viscoso que se escurría entre mis piernas. Me vestí. Me miró sonriendo. Sus ojos azules transmitían serenidad. Me pareció, de pronto, una mujer de verdad atractiva. No me había dado cuenta hasta ese momento.     Todo estaba bien. Paré un taxi con la inquietud de retirar la ropa y con la tranquilidad de saber que, al menos hasta dentro de un año, no tendría que hacerme otra ecografía.

Gilles Berquet es un fotógrafo francés con un talento especial para el erotismo más transgresor. Es diferente. Pruébalo.

Oh Patti…

Patti Smith – Gimme Shelter.mp3

Patti Smith – Privilege (Set Me Free).mp3

Anuncios

Acerca de cajadeloshilos

Somos tres carretes sin hilo. No tenemos ni presente, ni futuro. Sólo nos une el origen. Un pequeño gran bar zaragozano, donde entre cervezas y humos descubrimos que la ciudad deshilachada aburre. Que hay que coserla. Ahí nació todo. Quizá fue por una canción. O por una borrachera. O por la mirada expectante de Helena. El caso es que allí se encuentra el principio de nuestros desvaríos. El tiempo y la mala fe de algunos frustraron ese punto de encuentro. Pero no se perdió su espíritu y allá donde fuimos nos acompañó “La caja de los hilos”. Ahora volvemos a apuntar el rumbo. Solo necesitamos un hilo, un dedal, una aguja, un trapo viejo y un poco de habilidad. Si queréis colaborar con nosotros, nos podéis enviar vuestros textos a la dirección cajadeloshilos@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Palimpsestos y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s