1.861

estherAlicia Lázuli nos descubrió el 23 de junio de 2008 a Esther Ferrer dibujando un camino de tiempo, espacio y memoria.

Quien piense que la Expo es el acontecimiento más importante de la ciudad no se ha enterado de que Esther Ferrer ha visitado Zaragoza. Y si alguien duda de mis palabras, no tiene más que acercarse al paseo de la Constitución y dirigir al suelo su mirada. Todavía podrá ver la huella sobre la que aparece escrito con rotulador rojo: “Se hace camino al andar”.

Confieso que, como de costumbre, acudí a la sesión con Esther Ferrer sin saber muy bien con qué me iba a encontrar. Estuve a punto de marcharme cuando dijo que iba a leer una conferencia, pero no tuve ocasión porque se levantó antes que yo y, sin explicación alguna, bajó las escaleras y apareció de nuevo en el tiempo que cuesta entrar al baño mientras se enfría la croqueta y se posa la espuma de la cerveza. Continuó hablando con total naturalidad. Habló de su participación en el grupo ZAJ, de Juan Hidalgo, de Walter Marchetti. Habló y calló del espacio y el tiempo. Y es que el tiempo y el espacio son dos interrogantes que envuelven a menudo el trabajo de Esther Ferrer.

Pudimos ver proyectado su autorr(eloj)trato, escuchar sus poemas fonéticos y gritar de emoción cuando abrió su paraguas subida en una silla y se dio un baño de grafías salpicando de poesía nuestros pies. Esther Ferrer habló en un inventado idioma que generó la perplejidad de cuantos nos encontrábamos allí y que me hizo dudar de mí misma durante esther2un buen rato. Y aunque expresó su sospecha de que el arte no puede cambiar el mundo, sus manifestaciones artísticas sacudieron mi mundo y me hicieron reflexionar acerca del tiempo, el espacio y la memoria. Tuve que construir, al llegar a casa, un barco de papel. Después miré el río durante 5 minutos.

Si alguien piensa que 1.861 es el título de una novela de Benito Pérez Galdós, se equivoca. No
lo era un día antes de que Esther Ferrer guardase cinco minutos de silencio tras contar hasta 1.861
en el Centro de Arte Reina
Sofía. Porque 1.861 era el número de emigrantes muertos
al intentar atravesar las fronteras de Europa.

Esther Ferrer tiene una obra compleja, diversa, enorme. Las imágenes que ilustran estas líneas corresponden con su serie “El libro de las cabezas”.

Antes de pulsar PLAY, guardad cinco minutos de silencio….

Joan Manuel Serrat – Caminante no hay camino (YouTube)

Anuncios

Acerca de cajadeloshilos

Somos tres carretes sin hilo. No tenemos ni presente, ni futuro. Sólo nos une el origen. Un pequeño gran bar zaragozano, donde entre cervezas y humos descubrimos que la ciudad deshilachada aburre. Que hay que coserla. Ahí nació todo. Quizá fue por una canción. O por una borrachera. O por la mirada expectante de Helena. El caso es que allí se encuentra el principio de nuestros desvaríos. El tiempo y la mala fe de algunos frustraron ese punto de encuentro. Pero no se perdió su espíritu y allá donde fuimos nos acompañó “La caja de los hilos”. Ahora volvemos a apuntar el rumbo. Solo necesitamos un hilo, un dedal, una aguja, un trapo viejo y un poco de habilidad. Si queréis colaborar con nosotros, nos podéis enviar vuestros textos a la dirección cajadeloshilos@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Palimpsestos y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s